Héctor Mantilla Rueda, el niño de las uñas largas

Héctor Mantilla dic. 05, 2019

Un gobierno transtornado

El mismo día que el joven alcalde de los florideños le contestó a Alfonso Pineda Chaparro, que una de las razones por las cuáles se le criticaba, era porque muy seguramente estaban enamorados de él, tuve la oportunidad de dialogar del tema con una sicóloga de la Universidad Pontificia Bolivariana que conoció de cerca al mandatario durante los primeros semestres de su carrera, y esta es la transcripción literal de la apreciación que me dio:

“Héctor Guillermo Mantilla Rueda, es uno de los ejemplos más claros de lo que significa el transtorno histriónico de personalidad en una persona. Esto es algo que se produce en la infancia debido a una baja autoestima y la inseguridad que puede generar el hecho de tener un mal aspecto físico.

Esta patología hace que las personas busquen permanentemente la aprobación y la confianza de los demás (Síndrome de Wendy) sin que les importe traicionarlas tiempo despues, llegando incluso a culpar a los que están a su alrededor de sus propios fracasos y desengaños. Son personas excesivamente vulnerables ante las críticas, manipuladores en extremo con la gran capacidad de victimizarse ante los demás, así sea creando mentiras sobre circunstancias que nunca han sucedido en la realidad, pero que son capaces de recrearlas en su cerebro para mostrarlas como una verdad.

Y en materia sentimental, estas personas estan expuestas a la manipulación permanente de sus parejas sin que eso les importe, hasta el punto de rechazar a su propia familia con tal de no perder el ser amado, lo cual les significaría una derrota muy difícil de superar. Son esa clase de personas que en materia política pueden llegar a hacer pactos con el mismo diablo, pero públicamente se muestran como unos santos para no perder el reconocimiento y la aceptación que les alimenta el ego trastornado”.

Son esa clase de personas que en materia política pueden llegar a hacer pactos con el mismo diablo, pero públicamente se muestran como unos santos para no perder el reconocimiento y la aceptación que les alimenta el ego trastornado.

Solo quienes conocen de cerca a Mantilla podrían decir si lo anterior es cierto, pero como la intención de este artículo no es dejar las cosas a medias, decidí buscar a algunos de ellos para que me dieran su opinión, y todos me respondieron que la apreciación era correcta.

Jamás me atrevería a escribir sobre el aspecto físico de una persona y los problemas que eso le hubiese podido crear en su infancia o adolescencia, y mucho menos me referiría a la vida sentimental de alguien, pero respecto a su vida pública resulta ineludible explicar las razones por las cuales considero que floridablanca tuvo durante estos últimos cuatro años al político más hipócrita de Santander.


Mentira tras mentira


Promulgar que quienes lo critican seguramente están enamorados de él, no es la dosis argumentativa más alta que hubiese podido llegar a producir, pues debe recordarse que a Diego García (Diego Caricatura) lo denunció manifestando respecto al dibujo, entre otras cosas, que él sí era peludito, pero que ya no era gordito.

¡Hágame el favor! Sus rasgos infantiles de personalidad son superables, pero lo que no se puede concebir es la manera como genera golpes de opinión de forma pública, saliendo posteriormente a corregirlos en lo privado, siendo esto una táctica rastrera propia de quienes no tienen la altura para enfrentar debates serios.

En un programa con el periodista Juvenal Bolívar dio unas declaraciones en contra de la diputada Ángela Hernández, que la encausaron en un posible delito de tráfico de influencias, pero cuando llegó el momento de ir a poner la cara en el Tribunal Administrativo para sostener lo que había dicho, reculó de la manera más cobarde al no poder demostrar con pruebas sus aseveraciones, por lo cual la procuraduría pidió rechazar las pretensiones del demandante (Radicado 68001233300020100060900).

Públicamente le manifestó a una comunidad que las empresas Marval y Urbanas se habían quedado con unas áreas de cesión del municipio, y que no las entregaban por el poder que tenían, pero cuando se le conminó a que hablara sobre esas áreas de cesión, volvió a recular dejando a su paso la posible comisión del delito de prevaricato por omisión al no cumplir con las funciones administrativas de recuperar dichos terrenos.

En un viaje hecho a Cuba, presentó una ponencia sobre ordenamiento territorial, y salió a mostrar la constancia de asistencia manifestando la mentira de que era un premio que le habían entregado por el brillante POT que damnificó a tantos florideños y enriqueció de forma absurda a urbanizadores piratas, a los mismos constructores que tanto criticaba, y a su propia familia.

Cuatro años sin cortarse las uñas

El haber llegado a la alcaldía de Floridablanca le sirvió para complacer los intereses económicos de sus patrocinadores de campaña, a quienes no solo terminó dándoles los más grandes contratos de la administración (Serinb Ltda, Conyser Ltda, Jorge Humberto Arguello Beltrán “El Bachiller”, Miller Castaño-Petrolabin, Óscar Mauricio Moreno-MR Ingenieros, entre otros), sino también ayudándolos a cambiarles el uso de suelo sobre terrenos rurales que sin tener siquiera una vía de primer orden, los transformó a urbanos con todo el daño que eso representa para la municipalidad.

Los excesivos dineros adicionales dados a los dos intercambiadores viales no solo reflejan la pésima planeación de las obras de infraestructura en su gobierno, sino también, muestra el embargo que sufrió su mandato a favor de sus patrocinadores de campaña, en el caso específico del intercambiador de Fátima, donde sus contratistas ¡ terminarón apoyando a su sucesor, el cual una vez se posesione tendrá que darles otro adicional más como contraprestación al apoyo entregado a su campaña, tal y como lo muestra la fotografia tomada en la Finca Las Peñitas de propiedad de la representante a la Cámara Nubia López, favorecida con los cambios de uso de suelo en el sector de Ruitoque Alto.

Pero ella no fue la única, porque como bien lo dijo el exrepresentante Fredy Anaya, también hay que hablar de los grandes constructores que se beneficiaron por la expedición de este acuerdo, como es el caso de la familia Gómez propietaria de la Constructora Sumas, la cual valorizó uno de sus terrenos en más de 100 mil millones de pesos gracias a los cambios que contradictoriamente tanto se criticaron desde la misma presidencia de Camacol, la cual aún sigue permaneciendo en sus manos. Valga decir que según el certificado de tradición y libertad número 300-420985, Mantilla adquirió en el mes de junio de 2018 el apartamento 1904 en el Edificio La Torre Espinoza en Cañaveral, edificado por la misma constructora a la cual él mismo acusaba de construir esperpentos de más de 30 pisos sin planificación alguna. ¿Adivinan cual?: Constructora Sumas.

Un POT mal manejado

Lo anterior es solo un escaso porcentaje explicativo de las travesuras de un niño que salió de su casa saltando con alegría al despacho de la alcaldía municipal, y quien solo meses después terminó convertido en el gato Michín de la política santandereana.

¿O es que nadie se dio cuenta que dentro de lo que aprobaron los honorables concejales, estuvo el cambio de uso de suelo de unos terrenos de propiedad de la familia de Mantilla en inmediaciones del Barrio La Cumbre, que pasaron de zona verde a expansión urbana para la exclusiva construcción de un centro comercial, por donde curiosamente tienen proyectado construir la estación de un teleférico ofrecido en campaña por Miguel Angel Moreno? ¿Nadie lo vio? ¿Todos callados? Los beneficios no solo fueron para los contratistas y políticos corruptos, sino para su propia familia, la misma que gracias a la conectante C1-C2 siguen acrecentando el valor de sus bienes. Con razón su silencio.


Ahora nos enfrentamos a una etapa más dentro de este proceso, como lo es la revisión ante el Tribunal Superior Administrativo de Santander, donde un personaje del gobierno nacional llamado Alberto Castillo Castañeda presentó un documento vergonzoso que los florideños tendremos que coadyuvar con nuestros propios escritos, para demostrar la falta de rigurosidad técnica y jurídica que llevó a la ruina a cientos de familias que ni siquiera se han dado cuenta de la gravedad del asunto.

Me sigo manteniendo firme en que no existen las condiciones para ese cambio de uso de suelo, porque a nadie, excepto a una minuscula mujer, se le ocurre pensar que dos empresas de servicios públicos de “propiedad” de los mismos dueños de los terrenos favorecidos, nos van a contar la verdad a través respuestas a derechos de petición. El POT de Floridablanca es ilegal, y si la justicia para los ciudadanos en este país existe, debe caer.

Bajo las enaguas de la madrina

Durante cuatro años Mantilla se ha escondido bajo la sombra que le provee la vicepresidenta Martha Lucía Ramírez, pues como el mismo lo manifiesta en reuniones privadas, mientras ella esté en el gobierno nada le pasará. Pero el poder es efímero, y la vida es demasiado irónica como para pensar que no llegará el día en que el sol termine alumbrándolo por detrás, y la sociedad entera pueda conocer realmente la negra personalidad que se esconde en un hombre investido por la mentira y la falsedad de todas y cada una de sus acciones.

Ya llegará el tiempo para saber qué mandados eran los que hacían en esa administración el señor Germán Aponte y el señor Martín Parra, o por qué se siguió contratando a la esposa de su tío Ignacio Rueda (Tío Nacho) después de conocerse que había presentado diplomas falsos, en vez de presentar las respectivas denuncias ante la fiscalía.

Algún día nos enteraremos a qué acuerdo correspondían los dineros cobrados por el concejal José Alexander Esparza (El Guache), defendido con tanto ahínco por el abogado Carlos Arturo Rojas. Sabrémos de qué forma incidió su poder para que todos los concejales que estuvieron en su contra se quemaran no en las urnas, sino en la registraduría.

Y terminaremos sabiendo si los contratos dados a Orlando Bayona Chinchilla (El Ambuila de Las Gachas) le pertenecían a su esposa Daniela Mecón Millán (hermana de un urbanizador pirata dueño de bodegas en miami), quien tantos secretos guarda junto con Oscar Javier Vanegas Carvajal en la Curaduría Primera de Floridablanca. Toda una sucia historia que la vicepresidenta no le podrá contener por siempre.

Próxima Columna: Carlos Alberto Román, el sucesor de un sueño llamado Girón.

Óscar Jahir Hernández

Un periodista de investigación indaga, descubre y destapa lo que funcionarios, empresarios o personas del común buscan ocultar con artimañas. Este es un ejercicio necesario en Santander.